domingo, 26 de abril de 2020

¿No se han preguntado por qué no salen las personas de 18 a 65 años?

¿No se han preguntado por qué el gobierno deja salir a los niños, y luego a los mayores, pero no a los de 18 a 65 años?


Foto: Los ministros de Sanidad y de Transición Ecológica, Salvador Illa y Teresa Ribera, este 26 de abril en la Moncloa. (Borja Puig  | Pool Moncloa)
(Borja Puig | Pool Moncloa)


Muy fácil. Son los dos colectivos que menos problemas les dan.

De 18 a 65 años tenemos unos 4 millones de ERTEs, ni siquiera el gobierno sabe la cifra exacta, sin cobrar, y muchos no cobraran como mínimo hasta junio.

De los más de 3.257.000 autónomos, unos 500.000 han solicitado el cese de actividad según ha detallado el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, Han ido al paro ellos y sus trabajadores. El resto ya veremos cuantos cierran “cuando le dejen abrir”.

Hasta el día 21 de abril se habían resuelto favorablemente 1.039.598 prestaciones de desempleo a autónomos, informa el Ministerio, y quedaban76.722 solicitudes pendientes de tramitación.

Hay también más de un millón de parados sin subsidio de desempleo, ni ninguna subvención, que no pueden buscar trabajo, ni lo encontraran tan fácil. Y luego están los más de 2 millones de parados con prestaciones anterior a la pandemia.

Si a eso le añadimos que las ayudas no están llegando a las empresas como debieran y que hay muchos miles de trabajadores en condiciones difíciles de protección...

Y gracias a todas esa organizaciones sociales que le están dando un poco de comer a cientos de miles de españoles, que si fuera por el gobierno...

No se entiende que parte del comercio no esté abierto en las mismas condiciones que los que funcionan. Por qué no se puede ir a la ferretería o a la fontanería, por poner 2 ejemplos, igual que al estanco o a la tintorería, y si pueden salir diariamente millones de trabajadores o los niños.

Está todo un poquito más claro: A los trabajadores los mandamos a casa después de la jornada laboral y sábados, domingos y festivos. Y al resto de adultos le prohibimos salir. Son un peligro en la calle para el gobierno. Que sigan con las caceroladas.

Se ahorran todo tipo de protestas, manifestaciones y peticiones de dimisión. A ver si mientras llega Europa para que apague un poco el fuego y pueden seguir instalados en la poltrona.

En fin, el que quiera entender que entienda.

Yo simplemente ejerzo mi derecho de expresión ahora que todavía puedo. Que ya veremos.

Miguel Cabrera.