lunes, 20 de abril de 2020

Utrera: La Renta Básica no llega.



El Gobierno fantasma Sánchez-Iglesias sigue sin aprobar una Renta Básica digna para los hogares con pocos recursos y personas que no cobran nada. La miseria se instaura con el coronavirus para una parte importante de la población.

Ni los políticos, ni sus familiares tienen problemas. Ellos no necesitan ninguna ayuda porque disponen de las instituciones para facilitarles la vida. En este país no acaba con la corrupción ni el coronavirus.

Y luego están los fantasmas como el Sr. Monedero que critican a Amancio Ortega que va a pagar el salario a sus empleados en vez de solicitar un ERTE, además de las múltiples ayudas que realiza y son conocimiento de todos los españoles.

La gestión del gobierno es lamentable en todos los sentidos. Distribuye 2.000 mascarillas en Utrera entre los usuarios de trenes de cercanías y autobuses, y a los que están en casa “que les den”.  No hay material de protección. Más de un mes después de la reclusión obligada el gobierno ha sido incapaz de poner en marcha a la industria española para que sobraran mascarillas, guantes, batas y todo tipo de protección.

El Gobierno solo manda 171.000 euros a través de La Junta para hacer frente al refuerzo de servicios de proximidad de carácter domiciliario, atender los servicios de rehabilitación, terapia ocupacional, servicios de higiene y otros similares que se hayan podido ver suspendidos en los centros de día, compra de EPIs, y refuerzo de los servicios de respiro además de reforzar los dispositivos de atención a personas sin hogar, población en la que se dificulta la obligatoriedad del confinamiento decretado por el estado de alarma; a reforzar las plantillas de centros de Servicios Sociales y centros residenciales y a ampliar la dotación de las partidas destinadas a garantizar ingresos suficientes a las familias.

Muchas cosas quieren que hagan con 171.000 euros cuando basicamente han eliminado el servicio de ayuda a domicilio para personas mayores, algo contemplado por la ley, y “protegido” como servicio esencial a la población.

Y el Alcalde callado, viendo como la ayuda social recae en otros, porque no va a criticar, ni exigirle al gobierno de su partido. Y sigue sin utilizar el superávit del Ayuntamiento mientras todos los partidos le han pedido que lo utilice. 

Está claro que aquí nadie quiere poner dinero. Y eso que no es de ellos. Solo son generosos cuando se ponen sus sueldos.

Miguel Cabrera.