sábado, 30 de mayo de 2020

Don Clemente de la Cuadra y Gibaxa, el mejor Alcalde de Utrera.




D. Clemente de la Cuadra y Gibaxa. (Ampuero -Cantabria,1.802- Utrera,1.873).
Fue Alcalde de Utrera desde el 14 de marzo de 1.844 hasta el 12 de Enero de 1.846.

Libro: Memoria sobre la Administración Municipal de la Villa de Utrera.

El libro es un clásico. Las referencias o reflexiones a políticos de su época y anteriores podemos trasladarlo a la actualidad. Lo de malos políticos, trincones, sin experiencia, aprovechados, no es cosa nueva. A través de estas pocas páginas puede ver con todo detalle como transformó un pueblo totalmente en menos de 2 años.

Merece leer el libro que detalla la administración de Utrera en este corto periodo de tiempo. Parece increíble el trabajo desarrollado en ese tiempo por un alcalde que ni siquiera era utrerano. El libro que estuvo hurtado al pueblo durante muchísimos años -ni siquiera se le ocurrió a nadie reeditarlo, quizás por su contenido poco contemplativo con sus antecesores y con el Hospitalito-, se recupera gracias a Internet. Yo pude conseguirlo hace algunos años a través de una biblioteca de Córdoba que digitalizó y democratizó su fondo, y lo he ofrecido varias veces en internet y lo he pasado también a través de correo electrónico o WhatsApp más recientemente.

VECINOS DE UTRERA:

El antídoto de todas las enfermedades del cuerpo municipal consiste en las elecciones, ¿por qué, pues, lleváis al Ayuntamiento á hombres egoístas que todo lo posponen al interés personal; á hombres inmorales ó incapaces de producir una idea razonable; á hombres intrigantes que por salirse con la suya sacrifican á su vanidad los intereses públicos? Hagámosle justicia á los que se distingan por su integridad é intelijencia; pero castigúese también á los prevaricadores hasta rayar su nombre de las listas por indignos de confianza: si seguimos esta marcha, todo entrará en el órden, y segura en él la autoridad de los Ayuntamientos, no perderá nunca ninguno de sus atributos de respeto y obediencia; pero sí al contrario por una apatía liberticida ó por una indiferencia punible continuamos el sistema del mal, se sucederán unas á otras las vejaciones, crecerá la malversación, aumentará el despilfarro y acabará por hundirse el pueblo, llegando sus males á ser irremediables por la forzosa consecuencia de que huirán de los destinos los que los desempeñan con pureza, porque no encuentran en ellos mas ventaja que la de servir al público á su costa, dejando el campo libre á los que pretenden con ansia para satisfacer una avaricia bastante conocida desgraciadamente, que ha de hacer la apolojía del Ayuntamiento de 1844 mal que les pese.”

Pulse sobre el enlace para obtener el libro: 
Memoria sobre la Administración Municipal de la Villa de Utrera.

https://drive.google.com/file/d/1BETMSsqVU1Sq5AyML8cYuwSFV2JuQNHU/view?usp=sharing

Miguel Cabrera.